Se ha demostrado que el nivel de actividad física desciende con la edad, por ello queremos alentar a nuestros mayores a mantenerse activos para evitar que esto ocurra, ya que más de la mitad de este grupo de población no tiene un plan establecido para iniciar un programa de ejercicios.

El envejecimiento produce una serie de modificaciones físicas que son inevitables, pero esto no justifica una actitud sedentaria. La solución será una adaptación del ejercicio a la condición física personal y al paso del tiempo.

Un programa de ejercicio destinado a las personas mayores debe incluir ejercicio aeróbico, entrenamiento de fuerza, balance y flexibilidad. Es importante que este sea individualizado y tenga posibilidad de adaptación.

En ningún caso es fácil iniciar una rutina de ejercicios, será necesario ir adquiriendo hábito de forma progresiva, pero como hemos dicho en anteriores publicaciones, es especialmente importante que durante el envejecimiento nos mantengamos activos pues el ejercicio físico disminuye la morbimortalidad y en consecuencia incrementa la longevidad.

A continuación adjuntamos una serie de infografías realizadas en base a la «Guía del ejercicio físico para mayores de la SEGG» con propuestas de ejercicios para comenzar.