El uso de mascarillas en población general puede servir como un medio de control de la fuente de infección al reducir la propagación en la comunidad ya que se reduce la excreción de gotas respiratorias de individuos infectados que aún no han desarrollado síntomas o que permanecen asintomáticos.

Se podría considerar su utilización en la comunidad, especialmente cuando se acude a zonas con mucha gente, espacios cerrados como supermercados, centros comerciales, o cuando se utiliza el transporte público, etc.

El uso de mascarillas médicas (quirúrgicas) por parte de los trabajadores sanitarios debe tener prioridad sobre el uso en la población general sana.

El empleo de mascarillas en la comunidad debe considerarse solo como una medida complementaria y no como reemplazo de las medidas preventivas establecidas, por ejemplo, distanciamiento físico, etiqueta respiratoria, higiene de manos y evitar tocarse la cara, la nariz, los ojos y la boca.

El uso apropiado de las mascarillas es clave para la efectividad de la medida y puede mejorarse a través de campañas educativas.

La fuente usada ha sido el documento: “Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en la comunidad en el contexto de COVID-19”. Ministerio de Sanidad. Gobierno de España (20 de abril 2020).

Si desea obtener más información puede visitar la Página Web del Ministerio de Sanidad (https://www.mscbs.gob.es/)

Autora: Lucía Vázquez Ferrera