En el brote de China se observó una tasa de ataque muy baja en menores de 18 años, aunque en los estudios de contactos se detectaron de forma frecuente. Entre 44.672 casos confirmados en China, sólo 416 se detectaron en niños de 0 a 9 años (0,9%) y 549 en niños de 10-19 años (1,2%) (4). En España, los datos son superponibles: con 113.407 casos analizados, 168 (0,1%) tenían <2 años, 64 (0,1%) entre 2-4 años y 303 (0,3%) entre 5 y 14 años. Se realizó un estudio de 1.286 contactos con PCRs seriadas independientemente de los síntomas, se observó que los niños eran tan susceptibles a la infección como los adultos: las tasas de ataque en niños de 0-9 años y 10-19 años fueron de 7,4 y 7,1% respectivamente, comparados con tasas de 6% y 4,9% en los grupos de 30-39 años y 40- 49 años, sin que existan diferencias significativas entre los grupos.

Lo que sí parece claro en todas las series es que los niños desarrollan un curso cínico mucho más leve: en China sólo 2,5% y 0,2% de los menores detectados desarrollaron enfermedad grave o crítica.

La clínica leve o ausencia de síntomas en niños se observa incluso con carga viral alta e incluso en presencia de alteraciones radiológicas importantes.

En España, se ha publicado una serie de 365 niños con sospecha de infección por SARS-CoV-2, que acudieron a 30 hospitales de la Comunidad de Madrid, de los que 41 fueron positivos, sin observarse diferencias entre niños y niñas. La mediana de edad entre los positivos fue 1 año (0,35-8,5). De estos, 25 (60%) fueron hospitalizados, 4 (10%) ingresaron en la UCI pediátrica y 4 (10%) necesitaron soporte respiratorio. El 67% de los casos positivos no presentaban enfermedades crónicas de base y sólo un caso de los que necesitaron soporte respiratorio tenía una condición previa de riesgo. Ningún paciente murió. La clínica de presentación inicial fue una infección respiratoria de tracto superior (34%), fiebre (27%), neumonía viral-like (15%), bronquiolitis (12%), síntomas gastrointestinales (5%), neumonía bacterial-like (5%) y asma (2%).

Algunas de los aspectos que se discuten como posibles factores que podrían hacer que la clínica en la población infantil sea más leve se basan en la respuesta inmune de esta población y en la exposición al virus.Los niños/as sufren con frecuencia infecciones respiratorias durante el invierno y podrían tener mayores niveles de anticuerpos frente a virus que los adultos. Además, el sistema inmune de esta población se encuentra en desarrollo y podría responder de diferente manera que los adultos frente a diferentes patógenos. Otra de las explicaciones es la posibilidad de que los niños sean menos sensibles a la infección por el SARS-CoV-2 debido a que la madurez y funcionalidad de la ACE2 podría ser menor en la población infantil (198). Por otro lado, podrían estar más protegidos frente al contacto con personas enfermas al estar cuidados en casa sobre todo durante el confinamiento.

Fuente: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/20200417_ITCoronavirus.pdf

Datos: 17 Abril 2020

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